domingo, 11 de septiembre de 2016

La carrera “Chévere” en Chichiriviche reunió a 90 atletas

La carrera “Chévere” en Chichiriviche reunió a 90 atletas: el ganador obtuvo un viaje a Margarita

Foto: Prensa Mintur 
 
(Caracas, 21 de diciembre. Nota de prensa).- Un pueblo ubicado en el estado Falcón, perteneciente al municipio Monseñor Iturriza, catalogado como el destino turístico con mayor afluencia de visitantes, por ser el pueblo de entrada al emblemático Parque Nacional Morrocoy, fue protagonista de la celebración por la naturaleza y la vida que se realizó mediante la carrera Chévere 10 kilómetros, en la que participaron más de 90 atletas.
El maratón inició en horas de la mañana desde la avenida Cuare hasta el malecón de este pueblo, donde 12 participantes fueron premiados en las modalidades 5 K. y 10 K. con sus respectivas medallas y paquetes turísticos para la isla de Margarita, Mérida y un “full day” en el hotel Venetur Morrocoy, ubicado en Tucacas.
Julio Medina, proveniente del estado Carabobo, fue el afortunado ganador del primer lugar en la carrera 10 K. luego de conseguir el récord de 32 minutos 29 segundos. El atleta ha participado en varios eventos deportivos en el ámbito nacional e internacional y lleva en su pecho la bandera de una Venezuela ecosocialista que vela por la preservación de la naturaleza y la vida.

“Chichiriviche es un lugar hermoso para el disfrute turístico, pero también es un pueblo en el que se pueden practicar varios deportes, invito a todas las personas que vienen a disfrutar sus playas, que la cuiden y quieran porque esto es lo que les queda a próximas generaciones” dijo Medina, luego de haber obtenido su paquete turístico para la isla de Margarita.
“Chichiriviche es un lugar hermoso para el disfrute turístico”
 
José González, residente del estado Flacón, le pisaba los talones a Medina, sin embargo, obtuvo el segundo lugar en la carrera con 9 segundos de diferencia. También atleta de profesión, manifestó sentirse orgulloso que la actividad se haya realizado en el pueblo de Chichiriviche, y agradeció al Gobierno nacional por este tipo de iniciativas que fortalecen la “conciencia, el alma y el cuerpo”. 

Las posiciones finales en la carrera 10 K. masculino fueron: 3er lugar Gabriel Muñoz, 2do José González y 1er lugar Julio Medina; en la categoría femenina el 3er lugar fue para María Anzolo, 2do Diousmary Rodríguez y la ganadora Eilen Hernández.

Pero el triunfo no sólo fue para los participantes del maratón, sino también para los que corrieron en la carrera familiar 5K. resultando ganadores Oswaldo Lira de la categoría masculina y Milagros Gómez en la femenina. El segundo lugar fue para Fredy Quiñones (M.) y Andreína García (F.); y en el tercero Eduar Riera (M.) y Carmen Corro (F.).

En horas de la noche un gran concierto se realizará en el malecón de Chichiriviche con la participación de los grupos musicales Dame Pa´ Matala, Bituaya y De Khalafary´s, como gran cierre de este día lleno de espíritu, naturaleza, deporte y gente Chévere.

Foto: Prensa Mintur 
 
Foto: Prensa Mintur 
 
Foto: Prensa Mintur 
 
Foto: Prensa Mintur

Mario Gabaldón

Le conocí en 1985 mientras me ocupaba en el rescate de las áreas verdes del Parque del Este de Caracas. El fungía como jefe de la División de Estudios Básicos en la Dirección de Parques Nacionales, que para aquellos días tenía su sede en el mencionado parque. Un mediodía se acercó para comentar sobre los chaguaramos que se elevan a la altura del primer cafetín, por el acceso norte y que miran muy esbeltas hacia El Ávila. Observábamos aquellas palmas mientras él agregaba que tenían la misma edad y porte, lo que dejaba ver que no habría allí una sucesión vegetal. Supuse -dije- que así fue planificado el paisajismo por el arquitecto Roberto Burle-Marx, mas le di la razón y agregué sus comentarios en mis notas de campo. Estaba enterado que Mario Gabaldón era un ducho arquitecto paisajista, egresado de la Facultad de Arquitectura de la magna casa de estudios (UCV, 1973). Al año siguiente, en octubre de 1986, me propuso pasar a formar parte del equipo técnico de la Dirección de Parques Nacionales, que entonces dirigía José Ramón Orta -otro incansable paladín de los parques nacionales-. Pasé así por un primer curso de capacitación donde conté con la fortuna de tener a Mario como expositor en el arte de la recuperación del patrimonio natural. También estuvo presente cuando recibí mis primeros encargos dirigidos hacia El Ávila, la Laguna de Tacarigua y Morrocoy, tres parques nacionales con tres diferentes ópticas para la conservación y manejo. Pero sobre todo Morrocoy.

En sus inicios, ya aficionado al buceo y a la fotografía, Mario acompañó a una comisión española que nos visitaba a mediados de los setenta para capturar imágenes destinadas a un libro en preparación sobre los parques nacionales de Venezuela. Sus autores fueron tres grandes venezolanos: Ricardo Gondellez, José R. García y Julian Steyermark. Detrás de ellos, nunca a la sombra iba él, coordinando la labor fotográfica submarina de la misión española. El producto final fue publicado por la editorial Incafo (Madrid) en 1977, y pasó a ser una valiosa e histórica obra para cualquier biblioteca venezolana.

Y escribo "sobre todo Morrocoy", porque su gesta en los cayos de Chichiriviche y Tucacas en 1974 llegó a ser única, impecable e irrepetible. Él mismo se ocupó en rememorarla cada vez que le fue posible. Para que no cayera en la indiferencia ni en el olvido -en un país desmemoriado- nos hablaba sobre los costos políticos y sociales para sanear las costas e islas coralinas- principalmente los cayos Muerto, Sal y Sombrero- atestadas de viviendas ilegales de carácter sólido y erigidas por corruptos militares de alto rango, en aras de su disfrute personal. En aquellas exposiciones fotográficas llegamos a ver a un alto oficial de la Guardia Nacional encadenado a un pilar de su vivienda, buscando evitar la demolición. Un golpe seco contra su rostro, abucheos y gritos ofensivos en su cara, tumulto de ocupantes de alta jerarquía que buscaron impedir el establecimiento de los cayos de Morrocoy como parque nacional. No fue fácil abrirse camino para demoler las viviendas, menos todavía convencer a los lugareños sobre los beneficios para el bien público y de la Nación. La Presidencia de la República tuvo que intervenir y en adelante fue escoltado por dos generales para cumplir la tarea encomendada.  

A comienzos de la década de los 70 había iniciado su carrera profesional como pasante bajo la tutoría de José Rafael García,  para ingresar en 1975 como técnico en la Dirección de Parques Nacionales. Había coincidido en un momento en el que se necesitaban técnicos con temple y carácter férreo para medirse con los más difíciles obstáculos sociopolíticos. Entonces ya Mario había culminado su propuesta de Plan Maestro para el parque nacional Henri Pittier como tesis de pregrado.

En lo cotidiano se caracterizó por crear momentos de animadas e ilustrativas discusiones, por lo que difícilmente se le veía solo. Hacía placentera la labor en aquella atmósfera comprometida con la conservación y el manejo del más valioso tesoro natural de Venezuela. Él fue un punto de referencia para alguna opinión razonable y alguna vez nos comentó que entre sus primeras tareas asignadas estuvo la lectura de las ponencias y resultados del primer congreso internacional de parques nacionales, realizado en Grand Teton (Estados Unidos) en 1962. Y ese mismo fajo de informaciones -todas de portada de un verde suave- me los entregó para replicar el aprendizaje. Sucesión dijo sonriente mientras se alejaba al ritmo de su tranquilo paso.

En 1989 se optó por el cargo de director de parques nacionales, y entonces le vimos atendiendo mejoras de sueldos del personal subalterno, confrontaciones con enemigos acérrimos de los parques nacionales, en diálogos constructivos con obreros, activo en la prevención y combate de incendios, preocupado por el parque automotor y con mejoras en infraestructuras. Pero también aplicando medidas disciplinarias, colocando pasantes entre el personal fijo, y también otorgando méritos al mejor desempeño técnico. En este punto y en lo que a mi respecta -y reafirmando sus principios de sucesión- me envió como director al Amazonas para llenar un vacío existente y encontrar formas de frenar la avalancha minera en el Cerro Yapacana. Y recorrió cada rincón de Venezuela en donde fue necesaria su presencia y sapiencia práctica. Aplicó por vez primera la más novedosa -pionera en América Latina- regulación para ordenar más de una docena de parques nacionales y monumentos naturales. En 1992 impulsó la realización del IV Congreso Mundial de Áreas Protegidas en Caracas, y sin haber llegado aun a la cúspide de su carrera profesional, ese mismo año fue premiado por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) con el galardón Fred M. Packard International Park Merit Award.

Nunca estará demás decir que colocó su entero apoyo a la designación de Canaima como Patrimonio Natural Mundial (1995), y que se ocupó en ampliar la cobertura de áreas protegidas en las selvas del Alto Orinoco y la Amazonia con la creación del mayor parque nacional de Venezuela. Y sin lugar a duda fueron aciertos la protección legal de todos los tepuyes y otras montañas en el Estado Amazonas como monumentos naturales, y todavía más allá, el apoyo que le brindó a la cooperaciones internacionales española y alemana.
La interrupción de su gestión como director de parques nacionales ocurrió en 1995 y dejó en el olvido la creación de la tan necesitada escuela para la formación de guardaparques en Rancho Grande, en aquellas viejas instalaciones ubicadas en las inmediaciones de los bosques nublados del parque nacional Henri Pittier. En eso no le fue posible cerrar el círculo, su misión. Rancho Grande fue el conocido inicio de su relación con el mundo de la conservación. Aquella unión de la enseñanza con la conservación catalizó su faceta como docente en diferentes universidades y a diferentes niveles, formando tanto guardaparques como académicos en física ambiental, paisajismo, rescate del patrimonio cultural y en turismo. Y ya fuera de Inparques se mantuvo en la lucha contando con su natural liderazgo. Culminó sus estudios hasta lograr el título de doctor en arquitectura (2007), y tuvo el mérito de presidir y gerenciar con su imponente presencia el Jardín Botánico de Caracas, restaurando instalaciones que conforman parte del Patrimonio Cultural Mundial (Unesco), rescatando el paisajismo, recuperando lo que alguna vez fuera aquel centro que llegó a reunir la mayor colección de especies de palmas en América del Sur.

En el transcurrir del tiempo nunca hablamos en términos biográficos, por lo que quedarán  muchos momentos interesantes sin comentar. Pero a nuestro juicio tres elementos configuran su huella, en primer lugar su filiación con quien fuera a nivel mundial el primer ministro del ambiente, Arnoldo José Gabaldón (1977-1979), que le acercó a su postura frente a los problemas de la humanidad en su trato con la naturaleza, y de aquí su pasión por los estudios ambientales. El segundo de los elementos fue su profundo conocimiento de la filosofía y política de los parques nacionales a través de su mentor y máxima autoridad en áreas protegidas, José Rafael García. El tercero fue una gran preocupación por el futuro de Venezuela, por haber sido testigo vivo de la construcción de una de las democracias más sólidas de América y a la vez observador de su rapiña y destrucción.

El pasado 8 de agosto falleció en Caracas Mario Felipe Gabaldón López, un venezolano muy preocupado por su país, consciente de su historia y tradiciones, abridor de caminos, formador de generaciones, forjador de ambientalistas. Para el triste momento ejercía la presidencia de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales.

No me ha sido posible atrapar en estas rápidas líneas la dimensión humana de un jefe como pocos y la de un entrañable compañero. He utilizado experiencias propias, pero también hechos contados por terceros, cosa frecuente en esta suerte de historias y que presumiblemente terminan con mayor claridad que lo que se alcanza a ver en la realidad. Tal como es mi preocupación -y la de muchos de mi especie- Mario nos hará mucha falta, sobre todo en tiempos de la tan esperada y necesaria reconstrucción de este desdichado país.

Golfete de Cuare, un muestrario de las aves venezolanas

Donde habitan 370 especies de aves

Golfete de Cuare, un muestrario de las aves venezolanas

Núcleo de un ecosistema único en Venezuela por ser área de gran diversidad de avifauna.


Muchos turistas visitan la Costa Oriental de Falcón para disfrutar de sus cayos, pero pocos conocen el Golfete de Cuare, el corazón de un ecosistema único en el país, escogido por más de 370 especies de aves para desarrollar sus actividades de vida. El Golfete de Cuare es la mayor segunda área con mayor diversidad de avifauna en el país, después del parque Henri Pittier.

Las 11.853 hectáreas de área protegida del Refugio de Fauna Silvestre, incluyen al golfete, un cuerpo de agua marino con una extensión de 12 kilómetros. Está ubicado en la Costa Oriental del estado Falcón, en el municipio Monseñor Iturriza. Otro de sus atractivos son los petroglifos de la Cueva del Indio.

 
Se puede llegar por Chichiriviche. Allí se contrata una de las 23 asociaciones con servicio de lanchas que laboran en la zona y se solicita el paseo que incluye  la visita al golfete y a varios cayos. Algunos lancheros están capacitados para exponer las bondades del lugar. Los costos varían entre 30 mil y 50 mil bolívares por viaje, en una lancha donde pueden ir hasta 10 personas.
Un refugio de aves
379 especies de aves se encuentran en la zona, encanto de la naturaleza, que forma parte del Refugio de Fauna Silvestre de Cuare, decretado como Área Bajo Régimen de Administración Especial en mayo de 1972,  para proteger a animales en peligro de extinción, como el caimán de la costa, único en Latinoamérica.


La acción del hombre afecta todo el sistema
Las influencias antrópicas son las principales amenazas para Cuare y todo el ecosistema al que pertenece. La construcción de edificaciones y todo lo relativo a los servicios para las mismas representan un grave daño a este ambiente natural.

Una convención para proteger los humedales
Ramsar es una ciudad iraní donde se realizó una convención es 1971, con la participación de 79 países que unieron esfuerzos para el resguardo de los humedales del mundo que sustentan aves migratorias. De allí que a los sitios protegidos se les de ese nombre.




lunes, 5 de septiembre de 2016

Impactantes imágenes: Mujer muestra al mundo a su bebé nacido con 19 semanas de gestación

Walter Joshua en los brazos de mamá
Lexi Oliver Fretz, es una ciudadana de Indiana, en Estados Unidos, que llevaba apenas 19 semanas de embarazo cuando el pasado 14 de junio, mientras se encontraba ayudando a una amiga para los preparativos de su boda, se percató que tenía síntomas de perdida y que había iniciado la labor de parto.

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“Solo porque el niño dentro no pueda ser visto, no significa que sólo sea un montón de células”

Inmediatamente se comunicó con su médica, quien le recomendó se dirigiera inmediatamente al hospital.

Así vino al mundo el pequeño Walter Joshua, aunque alcanzó a vivir apenas unos minutos.
Pese al corto lapso de vida que tuvo el pequeñito prematuro, tanto Lexi como su esposo y sus dos hijas, se encargaron de brindarle todo el cariño posible.

La mujer publicó en las redes sociales las imágenes advirtiendo que estas pueden ser emocionalmente impactantes. También aclaró que espera que nadie se moleste por las fotografías.

“ “Él (Walter Joshua) nació a las 9:42 p.m. y me lo dieron en cuanto su cordón fue cortado (…)Estaba totalmente formado, todo estaba ahí, podía ver su corazón latiendo en su pequeño pecho”, publicó la mamá del bebé en su Facebook.

”Me gustaría que esto no hubiera pasado, pero ocurrió por una razón. Tal vez fue para compartir con el mundo lo perfecto que es un bebe, que en muchos estados es legal abortar”” señaló Lexi.

“Sólo porque un niño no puede ser visto por nosotros, no significa que sea una masa de células. Walter estaba perfectamente formado y era muy activo en el útero. Si hubiera tenido unas pocas semanas más, habría tenido la oportunidad de luchar por la vida”, agregó.

Dos planetas podrían salir expulsados del Sistema Solar







Ilustración del Planeta Nueve. (Archivo)  
 
Por El Universal / México / GDA 09/04/2016 |11:30 p.m.
Investigadores sugieren que el Planeta Nueve realizará una "danza de la muerte" que cambiará el destino de nuestro sistema.
Desde hace varios años, los científicos han especulado con un misterioso planeta, conocido como el Planeta Nueve, que se cree está más más allá de Plutón. 

Mientras que el planeta aún no se encuentra, surge una nueva investigación que sugiere que la existencia de ese mundo podría significar un desastre para nuestro Sistema Solar. 

La investigación proveniente de la Universidad de Warwick, en Inglaterra, asegura que cuando el Sol muera, el Planeta Nueve podría lanzar uno o varios planetas fuera del Sistema Solar, en una especie de efecto "pinball". 

Se espera que el Sol, para empezar, muera aproximadamente en siete mil millones de años, momento en el que absorberá la mitad de su propia masa y se tragará a la Tierra en el proceso. Los especialistas aseguran que Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se salvarán de esta succión. 

Después de ese acontecimiento, el Sol se convertirá en una enana blanca
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Nueva teoría

Ahora, los investigadores sugieren que la existencia del Planeta Nueve podría cambiar las cosas. La presencia de este nuevo cuerpo celeste realizará una "danza de la muerte" con los cuatro planetas gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) y el resultado más probable de esto sería la expulsión de uno o más de los planetas del Sistema Solar. 

El doctor Dimitri Veras, quien dirigió el estudio, aseguró que "la existencia de un planeta masivo distante podría cambiar radicalmente el destino del Sistema Solar. Urano y Neptuno, en particular, ya no podrán estar a salvo de los estertores del Sol”.

¿De dónde surge esta teoría?

Los investigadores utilizaron un código único que puede simular la muerte de los sistemas planetarios. 

Después mapearon las diferentes posiciones donde se cree que podría estar el Planeta Nueve. Con estos datos, los investigadores demostraron que cuanto más lejos y más masivo es el planeta, mayor es la probabilidad de que éste cause estragos en el Sistema Solar. 
Los investigadores esperan que su estudio ayude a la comprensión de las arquitecturas planetarias en diferentes sistemas espaciales. 

"El destino del Sistema Solar dependerá de las propiedades de la masa y de la órbita del Planeta Nueve, si es que existe", finalizó Veras.

La Tierra evitó por poco una peligrosa colisión con un asteroide

lunes, 05 de septiembre de 2016
 
 
 
FOTO : EL DIARIO DE CARACAS.COM
 
Un asteroide de 35 metros de largo ha pasado inusualmente cerca de la Tierra, pero los científicos lo detectaron solo en el último momento. El 27 de agosto científicos del Centro de Planetas Menores, una institución estadounidense encargada de recopilar observaciones de asteroides y cometas, descubrieron un asteroide al que llamaron 2016 QA2, informa el portal 'Science Alert'.

Este asteroide de entre 16 y 42 metros de largo hizo su aproximación más cercana a la Tierra el día siguiente, el domingo 28 de agosto, cuando se situó a 0,22 distancias lunares de la superficie de nuestro planeta (una distancia lunar equivale a 384.400 kilómetros).

Varios medios de comunicación en aquel momento pronosticaron que el asteroide amenazaba a la Tierra, aunque en realidad una distancia de más de 100.000 kilómetros es considerada segura por los científicos. Sin embargo hay otro aspecto que llama la atención: ¿por qué un objeto celeste relativamente grande estuvo a punto de escapar de la vista de los astrónomos?

La NASA estima que más del 90% de los objetos próximos a la Tierra (NEO por sus siglas en inglés) de diámetro superior a un kilómetro ya se han descubierto. Pero hasta el momento han sido detectados solo el 30% de los NEO de 160 metros y un 1% de los NEO de 30 metros de diámetro.

El caso es que estas rocas espaciales son demasiado pequeñas para que puedan ser detectadas hasta que se encuentran a cierta distancia, pero son lo suficientemente grandes para causar daños en caso de impacto. El 2016 QA2, además, tiene una órbita elíptica poco habitual que hace que pase mucho más tiempo en las regiones planetarias de Mercurio, Venus y Marte, por lo que es difícilmente visible desde la Tierra.

viernes, 5 de agosto de 2016

El 'Hulk humano' se deshincha para evitar que le amputen los brazos

El «Hulk humano», en 2015

Hace aproximadamente un año que el mundo se hizo eco de la curiosa (y peligrosa) historia de Romario Dos Santos Alves, un brasileño obsesionado por el culturismo al que casi tuvieron que amputar los brazos después de que se hubiese pasado casi un año inyectándose Synthol (una mezcla de varias sustancias que, aunque aumentaron su musculatura, le generaron en el interior de las extremidades superiores unos cristales que hubo que extirparle).

Desde entonces, poco se sabía de este joven de 26 años... Sin embargo, ahora varios medios como el «Daily Star» han recuperado su historia y han mostrado que, después de dejar la adicción al Synthol (una mezcla de aceite mineral, analgésicos y alcohol) se ha deshinchado como un balón. Aunque es cierto que ha perdido sus músculos de 65 centímetros y su mote (el «Hulk humano»), la verdad es que puede estar agradecido, pues sus brazos ya no corren peligro, al igual que su salud.

Romario Dos Santos Alves, en la actualidad.

La historia de Dos Santos comenzó cuando, a los 21 años, empezó a coquetear con esta extraña sustancia mientras trabajaba como guardaespaldas. Por entonces su mayor obsesión era lograr ser un culturista profesional y, según parece, entendió que la única forma de lograrlo era meterse en los brazos este extraño líquido. «Vi a algunos compañeros en el gimnasio con unos brazo enormes y empecé a entablar amistad con ellos. Al poco tiempo, me hablaron del Synthol», explicó por entonces.

El líquido causó el efecto deseado, pues le hizo aumentar la musculatura, pero también le generó varios cristales en los brazos que hubo que extirparle a los 25 años. Todo ello, antes de que hubiese que amputarle los brazos. «Si lo tomas una vez, te aseguro que habrá una segunda. Recuerdo que el médico me dijo que tendrían que amputarme ambos brazos. Me dijeron todo lo que había dentro: mis músculos eran roca», dijo en aquellos años.

Desde entonces, hace aproximadamente un año, ha dejado la sustancia, y ahora su cuerpo luce perfectamente normal. Según explica ahora, la decisión vino condicionada también por la relación con su esposa, quien amenazó con abandonarle en el caso de que no pusiese fin a su adicción. «Perdí el control y podría haber muerto. Todo porque buscaba unos músculos más grandes. No valía la pena», determina.