domingo, 27 de diciembre de 2015

La Cultura Alimentaria y La Formación de Hábitos Alimentarios

La Cultura Alimentaria y La Formación de Hábitos Alimentarios Saludables desde Etapas Tempranas de la Vida. Papel de la Familia y la Escuela

LA ALIMENTACIÓN INFLUYE EN TODOS LOS PROCESOS VITALES DEL HOMBRE, CON ESPECIAL ENFASIS EN SUS PRIMEROS AÑOS DE VIDA”
Antes de tratar el tema de la formación de los hábitos alimentarios desde las etapas tempranas de la vida es importante enfatizar en el carácter eminentemente social de la Nutrición, así como, la condición Bio-Psico-Social del hombre, que están estrechamente relacionados con el estado de salud y los estilos de vida, aspectos en los cuales la nutrición desempeña un importante papel para  lograr una buena calidad de vida.
Por lo que se puede afirmar:
Cuadro de texto: No hay Calidad de Vida sin Calidad Alimentaria, como tampoco es posible una                Calidad Alimentaria sin una adecuada Cultura Alimentaria
CALIDAD DE VIDA: condición que intervienen multi-factoriales: económica, sociales, educativo y lo espiritual
ESTILO DE VIDA: tiene que ver con la individualidad
Para mejorar la Calidad de Vida debemos promover una Cultura Alimentaria que sirva de base y permita a la población la adopción de actitudes y prácticas alimentarias adecuadas y saludables, es decir:
-          Producir o adquirir alimentos
-          Seleccionarlos
-          Conservarlos
-          Prepararlos
-          Consumirlos según las posibilidades, de acuerdo a los requerimientos nutricionales.
Crear una conducta alimentaria responsable y con plena conciencia de su relación con la salud y que proporcione satisfacción y placer.
Se plantea satisfacción y placer partiendo del hecho que “el ser humano no vive solo para comer, ni come solo para vivir”. “Para el ser humano comer es más que alimentarse, comer es una fuente importante de placer, así  como de interacción social y por ende reviste  un significado cultural que a veces nada tiene que ver con la nutrición”
No siempre nuestros gustos y preferencias alimentarias están en correspondencia con una alimentación saludable. Por tanto un propósito importante en un Programa de Educación Alimentaria y Nutricional, es lograr una convergencia armónica entre:
                                        CULTURA – NUTRICION – PLACER











PRÁCTICAS ALIMENTARIAS SALUDABLES
(Fuente de:)
 

CULTURA
(Que promueva)
 


SATISFACCIÓN Y PLACER
 








 

ALIMENTACIÓN SALUDABLE
Se caracteriza por la calidad e inocuidad de los alimentos que se consumen de forma BALANCEADA
Ø  Adecuada:     A la edad, sexo, talla, clima, estados fisiológicos.
Ø  Equilibrada: Entre los macronutrientes (Proteinas, grasas y carboidratos).
Ø  Suficiente:    En cantidad de alimentos.
Ø  Completa:     Debe incluir alimentos de los 7 grupos básicos.
Ø  Variada:        En color, sabor y consistencia.
SATISFACCIÓN Y PLACER
Una práctica alimentaria saludable debe  ser fuente de placer en tanto satisface las expectativas del individuo en relación a sus gustos y preferencias no sólo por el tipo de alimento sino también por la forma de elaboración, presentación estética de los mismos y condiciones ambientales para consumirlos                     
Esta convergencia es la esencia bio-psico-social que le da carácter humanístico y calidad a la nutrición humana y lo que las diferencia de la alimentación animal
Cuadro de texto: Los gustos y preferencias deben estar en el centro de la atención en cuanto a la formación de hábitos alimentarios en las etapas tempranas de la vida.Es necesario desarrollar las bases de una cultura del gusto, una educación del paladar, que condicionen la formación de hábitos en correspondencia con una alimentación saludable
Por otra parte no es exagerada la afirmación relativa  que el valor nutricional de un alimento se puede ver afectado positiva o negativamente en función del placer que se experimente al consumirlo.
Es conocido que la combinación no adecuada de los alimentos, el consumo excesivo de fibra dietética y  la ingestión de algunos medicamentos,  entre otros, por diferentes mecanismos ya sean bioquímicos o fisiológicos interfieren la absorción óptima de determinados nutrimentos.
No menos influencia sobre la nutrición ejercen las respuestas psiconeurofisiológicas desencadenadas por los gustos y preferencias alimentarias, que tienen como base un sustrato material y fisiológico esencial en el metabolismo y asimilación de los nutrimentos facilitando o entorpeciendo dicho proceso.
Otros aspectos que se deben tener presente:
1.      La Cultura Alimentaría forma parte de la Cultura General e Integral del individuo y no se debe abordar de forma fraccionada ni unipersonal.
  1. No podemos limitarnos a incrementar acciones educativas y brindar información para elevar el conocimiento sobre alimentación y nutrición. La educación alimentaria debe tener como finalidad el mejoramiento de la conducta alimentaria. La adquisición de conocimientos y la adopción de actitudes positivas, constituyen solamente dos etapas previas pero no un fin en sí misma.
Tres conceptos o principios están en la base de este criterio:
1- El comportamiento se considera mediado por el conocimiento, es decir, lo que se sabe y lo que se cree afecta  la manera como se actúa.
2- El conocimiento es necesario, pero no suficiente para producir cambios del comportamiento; mucho más cuando se trata de hábitos, costumbres y conductas alimentarias arraigadas y transmitidas de generación en generación.
3- El cambio de comportamiento es un proceso y no un acto.
En sentido general el comportamiento es afectado por múltiples niveles de influencia. (Perspectiva Ecológica)
Factores Individuales
Características individuales que influyen en el comportamiento como los rasgos de personalidad, las motivaciones, las necesidades, las actitudes, los conocimientos y creencias, la historia de desarrollo, las experiencias vividas, las costumbres y la cultura.
Factores del entorno social:
2.1. Factores interpersonales

Procesos interpersonales y grupos primarios como son:

La Familia, los amigos, y otros, que proporcionan una identidad social.
2.3. Factores Comunitarios
Normas sociales que existen como algo formal e informal entre individuos, grupos y organizaciones.
2.4-Factores Institucionales

Normas, reglamentos, políticas en estructuras formales que pueden limitar o fomentar los comportamientos recomendados.

Ejemplo:
- En los comedores obreros se prohíbe colocar saleros en la mesa.
- No se puede fumar en locales cerrados.
- Normas de almacenamiento y manipulación higiénica de los Alimentos en centros gastronómicos.
2.5. Factores de política pública
Políticas locales, estatales y normativas que reglamentan o respaldan acciones saludables y prácticas para la prevención, detección temprana, control y tratamiento de enfermedades.
Ejemplo:
- Yodación Universal de la Sal de consumo humano.
- Fortificación de la harina de trigo con hierro y vitaminas.
Además de estos elementos generales que condicionan la conducta humana, cuando se refiere al comportamiento alimentario específicamente, hay que tener presente lo siguiente:
El patrón de consumo alimentario de un Individuo, Familia o Comunidad es producto de otras múltiples variables, y entre estas variables se encuentran:
1.    Características propias del Individuo, Familia o Comunidad.
Entre las que se destacan los gustos y las preferencias alimentarias condicionadas por los factores individuales señalados anteriormente.
2.    La disponibilidad de los alimentos.
Cantidad de alimentos a disposición de los consumidores durante un período dado,    independientemente que circulen o no en la red comercial.
3.   La accesibilidad económica. 

Es la posibilidad económica social del individuo, su familia, la comunidad o todo el país   de adquirir o producir los alimentos que necesita.       

La disponibilidad de los alimentos y la accesibilidad económica a los mismos son indispensables para promover la formación de buenos hábitos alimentarios, pero tampoco son suficientes para adoptar una conducta alimentaria saludable. Prueba de esto se ejemplifica a continuación:
®  Se ha podido observar como en muchos comedores escolares donde se ha incrementado la oferta de diferentes vegetales, estos no son consumidos por algunos niños y niñas, están disponibles pero lo rechazan  ¿Por qué?
®  En estudios realizados en países de América Latina se ha comprobado que algunos sectores poblacionales donde se ha mejorado la accesibilidad económica han cambiado su conducta alimentaria pero de forma negativa.
Ejemplo:
- aumento de consumo de alimentos chatarra (refrescos artificiales, carbonatados).
- aumento de consumo de productos azucarados.
- aumento de grasa y alimentos fritos.
        - aumento de consumo de carbohidratos refinados o simples.
           
Se ha hecho referencia a la importancia de formar hábitos alimentarios desde los primeros años de la vida y la necesidad de desarrollar una cultura del gusto, una educación del paladar en correspondencia con una alimentación  saludable. ¿Cómo se pueden lograr estos objetivos?
                     
En sentido general, inducir a una persona a consumir alimentos que no le agradan, no siempre es exitoso, como tampoco lo es evitar o disminuir el consumo de otros, aunque hacerlo sea mejor para su salud”
Se sabe que  modificar en el adulto hábitos arraigados  es posible pero es  una tarea difícil y compleja; es mejor crearlos en los primeros años de vida.

Cuadro de texto: La Cultura Alimentaria es un proceso por etapas, que debe comenzar desde el nacimiento

                 
           
Hay criterios, por algunas investigaciones realizadas, que desde antes del nacimiento, cuando aún se está en etapa fetal, (vida intrauterina) ya se pudieran crear algunos reflejos y condicionamientos alimentarios en dependencia de la conducta alimentaria de la madre.
Por otro lado, se sabe que el estado nutricional de la madre, el control prenatal y los hábitos sanos de la embarazada previenen el riesgo de malnutrición en niños y niñas desde el inicio del ciclo vital.
Para promover la formación de hábitos alimentarios desde la edad temprana, es necesario ante todo conocer algunas de las particularidades del desarrollo neuromotor y del aparato gastrointestinal y del importante proceso de maduración durante los primeros seis meses de vida.
Vale la pena señalar que desde el nacimiento hasta los seis meses de vida es la única etapa   del ser humano en que la dieta puede estar compuesta por un sólo alimento: la leche materna, que cubre todas las demandas de nutrimentos requeridos y las necesidades inmunológicas y psicológicas del bebé.
 Una buena práctica de alimentación infantil se inicia siempre con la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad. Después de esta primera etapa ningún alimento o grupo específico de alimento podrá satisfacer por sí sólo los requerimientos nutricionales. Por lo que se requiere de la introducción gradual de alimentos distintos a la leche, que nunca deberá ser antes de los cuatro meses; período a partir del cual debe comenzar a desaparecer el llamado REFLEJO DE EXTRUSIÓN, por el cual el niño saca la lengua y expulsa todo lo que se le introduce en la boca con la cuchara, lo que dificulta su alimentación con semisólidos y sólidos y da la impresión de que el niño rechaza los alimentos porque no le gustan.
A partir de esta etapa hay que comenzar a habituar a niños y niñas a degustar en forma progresiva y escalonada alimentos y preparaciones alimentarias de diferentes sabores y  consistencias.
El proceso de destete (Cese de la lactancia al pecho, proceso que debe ser paulatino) y la introducción de alimentos diferentes a la leche es una  etapa de suma importancia y esencial en la formación de hábitos alimentarios en niños y niñas, lo cual repercutirá en la actitud hacia la alimentación en etapas más tardías de su vida y por consiguiente en su estado de nutrición y salud.
No obstante las peculiaridades del desarrollo y etapas de maduración del sistema digestivo en los primeros meses de nacido, que aún no permiten la introducción de alimentos distintos a la leche como son las frutas y los vegetales, es necesario familiarizar a los lactantes con estos alimentos de forma  dosificada, escalonada y progresiva para promover tempranamente sus gustos y hábitos de consumo.           
Una forma eficaz puede ser que antes de poder llevar el alimento a su boca, por lo antes dicho, sean llevados a sus manos, a sus ojos, a su nariz. Es el órgano sensitivo del olfato, un analizador fundamental para determinar el gusto. Ejemplo de ello es cuando se presenta un estado gripal o cuando se  obstruyen las fosas nasales de forma manual sólo podemos discriminar el sabor amargo, dulce o salado de los alimentos, pero no otras propiedades gustativas de estos.
Entonces se puede hablar tanto de la importancia de la educación del olfato como la del paladar y su integración perceptual para determinar el sabor de los alimentos.
Cuadro de texto: Si  “vista hace fe”, También se puede decir que “el olfato hace el gusto”
De esta forma al proporcionarle al niño, niña, estímulos y experiencias táctiles, visuales y olfatorias agradables con diferentes alimentos como frutas y vegetales desde etapas tempranas del desarrollo sensitivo se están creando engramas sensoriales, conexiones que quedan como huellas en su cerebro, condicionándolo favorablemente para su posterior aceptación e incorporación de los mismos a su dieta habitual.
Desde otro ángulo cuando se llevan a cabo Programas de Educación Alimentaria sobre la base de las Estimulaciones Sensoriales en edades tempranas, también indirectamente se está propiciando un desarrollo intelectual general e integral del niño y de la niña.
La riqueza y variedad de las frutas y vegetales es tan amplia que ya como objeto, en el contacto, manipulación e interacción con ellos, el niñ@ aprende nuevas y diferentes formas, estructuras, colores, olores. Estímulos que se convierten en fuente de desarrollo de su capacidad sensoperceptual y discriminatoria así como de su lenguaje y la riqueza de su vocabulario.
Poder observar, reconocer, diferenciar y llamar por su nombre a un tomate, un pepino o una zanahoria puede parecer algo sencillo pero para un niñ@ pequeñ@ es un arduo proceso sensoperceptual, de pensamiento y lenguaje.
De esta forma se evidencia como integrar objetivos de desarrollo y aprendizaje a través de programas de educación alimentaria en etapas tempranas de la vida.
Otras ventajas de  formar hábitos alimentarios saludables en la edad temprana
                La relación de la nutrición y la salud ya es mayor de edad”
Existen evidencias de que varios mecanismos fisiopatológicos y conductuales que determinan la aparición de Enfermedades Crónicas no Transmisibles comienzan incluso en los primeros años de vida.
·         Obesidad
·         Enfermedad isquémica del corazón
·         Enfermedades cerebro-vasculares
·         Hipertensión arterial
·         Diabetes
·         Osteoporosis
·         Algunos tipos de cáncer
·         Entre otros
Todas estas enfermedades que se manifiestan generalmente en la edad adulta, se pueden prevenir en gran medida desde la infancia temprana desarrollando buenos hábitos alimentarios.
Relación entre Nutrición, Desarrollo Intelectual y Capacidad de Aprendizaje
Es conocida la relación entre una adecuada alimentación durante el embarazo, los primeros años de  vida y el desarrollo, capacidad de aprendizaje y rendimiento intelectual de niños y niñas en años posteriores.
En un niñ@ bien nutrido su memoria, su atención, son mejores y es más activo, lo cual le permite explorar el ambiente que le rodea e interactuar con otros niños, niñas y adultos. De ello se puede inferir que su desarrollo social también será mejor pudiendo generar un capital humano capaz de contribuir a su propio desarrollo”.    
Errores más frecuentes en la formación de los hábitos alimentarios en niños y niñas sanos.
  1. Desconocimiento de las particularidades del desarrollo neuromotor y del aparato gastrointestinal del lactante y del importante proceso de maduración fisiológica durante los primeros 6 meses de  vida.
·         Reflejo de extrusión
·         Falta de desarrollo de los mecanismos de masticación y deglución de sólidos.
·         Afecciones en el lactante que producen obstrucción nasal
·         El brote dentario puede producir rechazo a los alimentos
  1. Errores en los hábitos alimentarios.
      Los errores más comúnmente observados en los padres son:
·         Intento de alimentación forzada.
·         No se respeta la selección del alimento por el niño, niña ni  su apetito.
·         Poca variabilidad en la dieta.
·         Desconocimiento  del normal  rechazo ocasional de algún alimento.
·         Inflexibilidad en el régimen dietético.
·         Esquemas de alimentación demasiado rígidos y pautados más por los hábitos de los adultos que por los gustos y deseos de los niñ@s.
·         Estímulos interferentes y condiciones ambientales inadecuadas en el momento de la alimentación.
·         Régimen de vida inadecuado (horario de vida desorganizado).
·         Exceso de ingestión de golosinas y dulces antes de las comidas que tienden a la obesidad.
·         Desconocimiento por parte de los que atienden al niño, niña de los buenos hábitos de la alimentación.
·         Tabúes alimentarios (la papa da acidez, el pepino es indigesto, entre otros muchos)
  1. Manejo psicológico inadecuado.
·         Poca afectividad materna para con el niño, niña en un medio familiar de pobre estimulación.
·         Inconsistencia en el trato y falta de unidad de criterios en el manejo de los menores
·         Expectativas irreales y exigencias extremistas en cuanto a la conducta alimentaria del niño, niña.
·         Madres ansiosas, obsesivas y perfeccionistas
·         Sobreprotección y temores infundados.
·         Poca afectividad de los padres.
·         Patrones demasiado rígidos
·         Exceso de complacencia en abuelos y otros adultos.
·         Reforzamiento negativo de conductas indeseables surgidas ocasionalmente.
Algunas recomendaciones en la formación de buenos hábitos alimentarios en diferentes etapas del desarrollo infantil.
Se puede ayudar a los niños y niñas a formar buenos hábitos alimentarios practicando las siguientes recomendaciones:
1 ER AÑO DE VIDA
1.    No introducir ningún alimento distinto a la leche antes del 6to. mes de vida.
      Con el pecho de mamá  es suficiente”
2.    Es recomendable que la terminación de la lactancia sea gradual (entre 2 a 8 semanas)
Reemplazar una comida a  la vez
Sustituir las tetadas de forma alternada con el fin que la producción láctea decrezca               paulatinamente. “No me lo quites de un golpe”
3.    Familiarizar a los lactantes con las frutas y vegetales antes de introducirlos a su dieta, a través del tacto, la vista y el olfato. Propiciarle para su juego alimentos bien lavados, como naranjas, zanahorias, pepinos, etc. Aproveche para enseñarle, su nombre, forma, tamaño, aroma. “Tocar, ver y oler para aprender”
4.    La introducción de otros alimentos distintos a la leche  debe ser paulatina: Dosificada, escalonada, y progresiva. “Enseñe a su bebé a comer nuevos alimentos”
5.    Introducir un alimento a la vez con el fin de que el niño, niña identifique su sabor, olor, color y consistencia particular. Acerque los alimentos a su nariz para que los huela. “Lo nuevo, uno a uno y poquito a poquito”
6.    Ofrecerle el mismo alimento durante 2 ó 3 días consecutivos para que el niño y la niña se familiarice con el nuevo sabor. Solo con la exposición reiterada se consigue su aceptación. “La constancia hace el hábito”.
7.    No se debe forzar la aceptación del nuevo alimento; en un principio tienden a rechazarlos; trate de brindárselos al inicio de las comidas, mejor cuando tiene hambre y preferiblemente que no estén a la vista otros alimentos. “Paciencia, comer no es un castigo”
8.    Nombre los alimentos que le da de comer, así se irá acostumbrando a escucharlos y reconocer la palabra. “Oyendo también aprendo”
9.    Al hablarle, haga valoraciones positivas de los alimentos tales como: que rico…que bien come la niña que bien come el niño…como le gusta esta comida… “Prefiero oír cosas buenas y estimulantes”
10. No mezclar sabores, en ocasiones se mezcla el sabor dulce con el salado para que el niño, niña acepte el nuevo alimento; lo único que se logra es que no aprenda a identificar el sabor real de los alimentos ofrecidos. “No me engañes ni me confundas”
11. No adicionar  sal ni azúcar a los alimentos. Esta medida permite que el niño, niña identifique los sabores auténticos. Además tanto la sal como el azúcar crean cierta intolerancia que insensibiliza el paladar. “Aunque no lo creas, natural me es mejor”
  • El alto consumo de sal en la infancia, produce mucosidad excesiva, resfriados frecuentes, sinusitis, migrañas, insomnios, irritabilidad y caspa y se sientan las bases para padecer de hipertensión arterial en la edad adulta.
  • El alto consumo de azúcar (calorías vacías) se relaciona con diversos trastornos de salud. Caries dentales, agotamiento de las vitaminas del complejo B,  aumento del colesterol, obesidad, y diabetes.
12. No saborizar algunos alimentos como la leche con esencias y colorantes. “Me gusta así, no me le cambies el sabor”
13. La consistencia de los alimentos debe cambiar paulatinamente. Se deben ofrecer primero alimentos molidos, cambiando poco a poco a troceados conforme a la habilidad para masticar del niño, niña y a la presencia de dientes. “Acuérdate que estoy creciendo”
14. Mientras le das de comer  evita atender otras actividades, demuéstrale con gestos y tu atención que él es lo más importante en ese momento. “Demuéstrame que soy lo más grande para ti”
15. Tener especial cuidado con los alimentos con alto potencial alergénico. (huevo, pescado, leguminosas ) “Muy buenos, pero  a su tiempo”
16. Considere y respete la individualidad de los niños y niñas. “Somos pequeños pero somos personas, también tenemos derecho
17. Mantener un horario y régimen de vida estable y adecuado, acorde a la edad. “Un tiempo para cada cosa y cada cosa en su tiempo”
18. En el momento de alimentación deben existir condiciones favorables, un ambiente confortable, tranquilo, sosegado. “Quiero comer tranquilo y cómodamente”
19. Evite los estímulos interferentes y las ceremonias de entretenimientos; en el tiempo propician y empeoran la inapetencia. “Dame la comida sin cuentos, ni aventuras”
20. Tenga presente:
·         La cantidad de alimento ingerido puede variar de un día a otro, incrementándose en dependencia a la aceptación y la demanda del niño y de la niña.No te empeñes, todos los días no tienen que ser iguales”
·         La frecuencia de leche a ingerir disminuirá, aunque debe seguir presente y no coincidir con las comidas. “No tanto, pero que no me falte”
EDAD PRE-ESCOLAR  (1 a 5 años).
Después del primer año de vida la alimentación de  niños y niñas es bastante similar a la del resto de la familia.
21) Se recomienda cuando el niño, niña sea capaz de comer sólo se le de su propio plato.  Al inicio es lógico que bote parte de la comida, incluso que manche su ropa, pero eso es parte normal del aprendizaje y no debe reprimírsele ni impedirle hacerlo pues le quita la iniciativa de comer solo. “Aunque no muy bien, déjame hacerlo yo solito”
22) En la alimentación debe usar el vaso y la cuchara y no el biberón, el que debe ser abolido totalmente. Pero sepa que ellos gustan de los alimentos que pueden comer con las manos. “No te preocupes,  ya tendrás tiempo para corregirme”
23)  Aspecto fundamental es la distribución diaria de la energía en regímenes y horarios establecidos. “Ni poco, ni mucho, en cada tiempo justo lo que necesito
24)  Se debe evitar la ingestión de sal y azúcar en exceso, de esta manera no se desarrollan hábitos de altos consumos. “Enséñame desde ahora buenos hábitos”
25)  La disminución de la velocidad de crecimiento en la edad Pre – Escolar provoca una disminución relativa de las necesidades, lo que explica que el niño, niña en esta etapa pueda disminuir su apetito. “Trata de comprenderme, ahora no lo necesito tanto
El desconocimiento de esta situación por parte de la familia motiva que insistan en la alimentación de forma tal que se produzcan conflictos entre la madre y el niño, niña. En esta etapa de la vida se desarrolla la autonomía del niño, niña quien en ocasiones la pone a prueba a través de la alimentación. Se puede mostrar negativista, voluntarioso.
26)  Es frecuente que en esta etapa el niño, niña comience rechazar algunos alimentos sobre todo las verduras y otros vegetales crudos. Es por ello que el hábito de su consumo debe comenzar desde muy temprano... “Ten paciencia mi rechazo puede ser transitorio
27)No utilizar la comida como premio o castigo. No se debe asociar este proceso con otros sentimientos como recompensa o el castigo.“Comer es un proceso natural”
28)Un niño, una niña sano, sana come sin forzarlo cuando tiene hambre, aun los más pequeños regulan su apetito y no debe ser motivo de preocupación si en un momento dado no quiere comer.
El niño, niña que come bajo presión desarrolla conductas inapropiadas ante los alimentos. “No me obligues, comer  es un placer”
29)Si un niño, niña rechaza un alimento que le es ofrecido por primera vez, no se debe forzar a que lo coma. Se debe ofrecer en otras oportunidades con diferentes preparaciones hasta lograr su aceptación.“La frecuencia del ofrecimiento estimula la aceptación”
30)Los niños, niñas cambian el gusto por los alimentos a medida que van creciendo. Algunos alimentos que en algún momento fueron rechazados pueden llegar a ser aceptados y hasta preferidos o viceversa. No limite su iniciativa o espontaneidad al querer consumir algo que antes no quería. “Los gustos y preferencias pueden cambiar con el tiempo”
31)Una adecuada actividad física y recreativa contribuye a estimular el apetito. “Cuando juego y estoy contento, como mejor”
32) Un ambiente agradable estimula en el niño, niña, una actitud favorable hacia la alimentación. El ambiente en la mesa debe ser tranquilo y libre de prisa, ansiedad o disgustos. Si el niño-niña no quiere comer el resto de la familia puede continuar comiendo sin darle mayor importancia. “Disfrutemos comer juntos en un ambiente agradable”
33)Un buen estimulante del apetito es la presentación variada de las comidas, color de los alimentos, combinación de texturas, así como su aroma y su sabor trate, de evitar la monotonía en las preparaciones de los alimentos. “Alimentos agradables a la vista al olfato y al paladar”
34)Trate de aplazar el consumo de agua para un ratico después de la comida. “El agua es buena y necesaria, pero para masticar la saliva es mejor”
36. Es importante evitar que los niños, niñas reciban alimentos en trozos grandes, ásperos, con semillas, huesos, espinas o muy viscosos porque estos pueden ser causas de trastornos y molestias y producir rechazo permanente. “Evítame sustos y experiencias negativas”
37. Los niños, las niñas prefieren tocar los alimentos con sus manos por ello las preparaciones deben estar a temperatura moderada ni muy fríos, ni muy calientes. “Ni frío frió, ni caliente caliente”
38. Después del año de edad, el niño-niña debe ser integrado a la mesa familiar cuando las comidas coincidan con su horario de alimentación. “Coma con ellos en un ambiente de armonía familiar”
39. La expresión de aceptación o rechazo de alimentos por parte de los padres influyen en la conducta alimentaria del niño-niña y pueden dar lugar en él a adquisiciones de actitudes y hábitos similares. “El niño-niña aprende más con lo que ve hacer, con lo que le dicen que haga”.
40) Evitar la costumbre de ofrecer al niño-niña sólo los alimentos que gustan y prefieren los adultos, que conducen a dietas monótonas y lo limitamos a la variabilidad y los valores nutricionales excluidos. “No elabore sólo  alimentos y preparaciones que a usted le gusten, enseñe al niño-niña a comer alimentos nuevos”
41) Se debe inculcar a los niños y las niñas evitar comer fuera del horario de sus comidas. “Mi comida ni antes ni después”
42)  El momento de la comida es una ocasión para enseñarle al niño-niña buenos modales, como ser cortés, servirse con moderación, masticar bien los alimentos, con la boca cerrada, sin emitir sonidos, no tomar líquidos cuando tiene otros alimentos en la boca, uso de los cubiertos. Además es un momento para compartir y fomentar la convivencia familiar. “Enséñeles en la práctica, hábitos higiénicos y buenos modales durante las comidas”
EDAD ESCOLAR  (6 a 11 años)
Los requerimientos nutricionales del niño-niña dependen de la edad cronológica, el ritmo de crecimiento individual, el grado de maduración, la actividad física y el grado de eficacia para la absorción y la utilización de los nutrientes aportados por los alimentos que se ingieren. Recuerde que el desayuno es básico para mantener la actividad física, concentración y atención de los niños-niñas en la escuela. Es más que conocida la relación entre la nutrición y el desarrollo intelectual y la capacidad de aprendizaje.
Las meriendas deben contener alimentos de fácil digestión y buena calidad nutricional evitando algunos productos que quitan el apetito tales como chucherías, refrescos y golosinas (alimentos chatarra).
43)  En esta edad se debe cuidar mucho la variedad de las comidas y evitar el exceso de dulces, bebidas carbonatadas, alimentos chatarra, además de estimular la ingestión de frutas y vegetales.
45) La adecuada selección, compra, conservación, y preparación de los alimentos favorece la calidad de la alimentación infantil. Permita y estimule a los niños-niñas a participar en estas actividades. “La selección de alimentos naturales y frescos es lo más beneficioso para la alimentación infantil”
46)  La conservación, manipulación y elaboración higiénica de los alimentos previene su contaminación y disminuye los riesgos de enfermedades.“La práctica constante de normas higiénicas se convierte en hábitos y su formación debe iniciarse también desde la infancia.”
El papel de la Familia y la Escuela en la formación de hábitos alimentarios saludables
Es a través de la relación con los adultos que los niños-niñas se apropian de la experiencia histórico-social.
Es la Familia en un primer momento, el intermediario indispensable mediante el cual se produce la transmisión de la herencia cultural de su grupo de pertenencia y de la sociedad en que vive. De esta forma de interacción también se adoptan determinadas actitudes, costumbres y hábitos alimentarios que están fuertemente influenciados por la práctica  de alimentación de la Familia y que guardan una estrecha relación con la historia de desarrollo y las vivencias personales.
En relación con los hábitos alimentarios, un recurso educativo fuerte es que los niños y niñas, incluso desde edad preescolar se les de una participación activa en todo el proceso y responsabilidad que presupone la alimentación familiar. Es decir, que el niño-niña participe en la planificación, selección, compra, conservación, preparación y consumo de alimentos sanos. Ajustados lógicamente estas actividades a su edad y desarrollo individual alcanzado. Generalmente se conciben estas actividades como privativas de los adultos, sin embargo cuando niños y niñas también participan y comparten estas responsabilidades se sienten más importantes dentro del grupo familiar.
Esta oportunidad puede ser aprovechada por los adultos para explicar la calidad nutritiva de los diferentes alimentos así como su contribución para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de la salud.
Igualmente al manipular los alimentos los niños y las niñas, se familiarizan con ellos y se hace más fácil su identificación.
También es una buena ocasión para promover los hábitos higiénicos que deben ser observados en la preparación y conservación de los mismos que contribuyen a prevenir enfermedades.          
COMER EN FAMILIA
Otra influencia familiar extraordinaria sobre los hábitos alimentarios de los miembros más jóvenes que integran el hogar es el hecho de comer en Familia.  
Cuadro de texto: “Una comida tomada a solas pierde casi todo su sabor aún cuando se trate del manjar más exquisito”   Naomishi Ishige.

Se ha demostrado que los pequeños que disfrutan de comidas familiares regulares
Tienen más estabilidad emocional y comen una mayor variedad de alimentos.
Comer en familia refuerza aspectos fundamentales del comportamiento individual y social como son:
v  Establecimiento de un ambiente favorable y de armonía
-          Comer con la familia estrecha los vínculos de afecto, facilita y enriquece la comunicación y hace de la vida familiar una unidad de propósito y armonía.
-          La satisfacción espiritual que se deriva al compartir la comida con el grupo familiar refuerza la iniciativa, la creatividad y el intercambio de experiencias.
v Formación de adecuados hábitos alimentarios
Realizar la comida en familia favorece la formación de hábitos adecuados. Permite informar a los niños sobre la importancia de consumir una alimentación  balanceada y como obtenerla a través del consumo de alimentos que aportan los nutrimentos que el organismo requiere.
v   La orientación del comportamiento en la mesa.
El comer en Familia permita orientar el comportamiento de los niños, niñas y jóvenes en la mesa, sus actitudes, sus modales así como el uso adecuado de los cubiertos y demás implementos que se necesitan para comer.
Es conveniente hacer los esfuerzos necesarios para realizar por lo menos una de las comidas del día con todo el grupo familiar, a fin de rescatar y reorientar la práctica de adecuados hábitos alimentarios.
Si no es posible comer en familia diariamente se recomienda hacerlo por lo menos los fines de semana, los días feriados y durante las vacaciones.     
El papel de la Escuela en la Educación Alimentaria
Junto a la familia, la escuela son un marco propicio para llevar a cabo un programa de Educación Alimentaria Nutricional como parte de los objetivos y empeños en lograr una Cultura General e Integral que conduzca a mejorar la conducta alimentaria, la salud y la calidad de vida de toda nuestra población.
Cada día se hace más evidente la necesidad de incrementar  y perfeccionar acciones educativas  sobre Nutrición, Higiene y Salud en los programas de estudio de todos los niveles de la enseñanza.
Queremos enfatizar que un elemento importante para estructurar estos programas, es tomar como base las actuales Guías Alimentarias para la Población. Estas aportan los aspectos técnicos indispensables sobre los que se pueden desarrollar diferentes actividades educativas ajustadas a las características de los escolares y las diferentes etapas de su desarrollo.
 Por último queremos señalar muy brevemente algunas de las técnicas o recursos didácticos que se pueden desarrollar, validar y  ser utilizados entre otros muchos en los programas de Educación  Alimentaría y Nutricional e Higiene de los Alimentos dirigidos a escolares, ajustándolos a los diferentes grados de enseñanza.
  •  La utilización de diferentes actividades lúdicas como juegos de roles o de imitación.
  • Entretenimientos educativos. (Juegos de cartas, laberintos y otros.)
  • Aplicación de diferentes técnicas participativas.
  • Dibujos Animados (Frutas y Vegetales animados)
·         Utilización de títeres y dramatizaciones.
  • Cuentos, canciones y poesías infantiles.
  • Adivinanzas
  • Rompe cabezas
  • Competencias de conocimientos
  • Concursos de pinturas en relación a la alimentación
  • Exposiciones y actividades demostrativas.
  • Formación de alumn@s activistas sanitarios.
            Visitas programadas a:
  • Ferias y exposiciones agropecuarias.
  • Organopónicos, huertos intensivos, y otras formas de producción de vegetales.
  • Centros de producción y elaboración de alimentos.
·        Creación de Círculos de Interés sobre:
-          Cultura alimentaria.
-          Técnicas agroindustriales.
-          Alimentación y Nutrición.
-          Técnicas de preparación y conservación de alimentos.
-           Degustación sensorial de Alimentos.
-          Higiene y manipulación de los alimentos.
-          Técnicas culinarias.
·        Fomentar los Huertos Escolares y los Comedores Escuelas (Mesa modelo)
La actividad práctica es el mejor recurso didáctico en el proceso de enseñanza aprendizaje, en la formación de actitudes y la modelación de conductas saludables en los escolares.
Entre las actividades más efectivas para fomentar una educación alimentaria y                nutricional se encuentra el huerto escolar y la mesa modelo; dos actividades prevalentemente educativas y complementarias, que también indirectamente tienen un impacto sobre las familias, convirtiéndose en un medio para llevar a los hogares nuevos conocimientos y conductas alimentarias, dada la influencia que pueden ejercer los hijos en el medio familiar y por ser un eslabón importante entre la escuela y el hogar. Relación indispensable que debe estrechar sus vínculos para poder lograr los objetivos propuestos.
 BIBLIOGRAFÍA
·         Programas Comunitarios de Desarrollo Infantil (1994). Sistema Único de atención a la infancia. Manual de capacitación de los programas comunitarios de desarrollo infantil.
·         Bases para el desarrollo de Guías Alimentarias (1993). La alimentación del niño menor de seis años en América Latina. Taller de Isla Margarita. Informe de la reunión.
·         Dirección política, Alimentaria y nutricional de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, Roma (1987). Guía para capacitar a personal local encargado de la alimentación en grupos materno infantil y nutricional.
·         Vázquez M. (2003). Alimentación infantil. Revista energía y tú. (22)
·         FAO (1996). Guías metodológicas de comunicación social en nutrición.
·         Programa Promocional de Salud (1992). Manual de comunicación social para programas de salud.
·         Barbaza D, Tancere D, Estacio AR, Ordoz D, Rivas S, Moreno L (1995). Las guías de alimentación en la escuela. Instituto Nacional de Nutrición. Caracas. Venezuela.
·         Ishige N (1987). El correo UNESCO. El hombre y lo que come. Alimentación y Cultura.
·         Hausman P y Benn J. Los alimentos que curan. Guía completa del poder curativo de la nutrición.
·         Torricella RG, Samora E, Pulido H (1989) Evaluación Sensorial de los Alimentos. Instituto de Investigaciones de la Industria de los Alimentos: 13-40.
·         FAO (1982). Nuestro huerto escolar. Manual de Nutrición y Horticultura. Roma
·         Vera C (1998) Comportamiento materno cognición infantil como consecuencia de un programa de suplementación nutricional. Tesis de diploma. Universidad de Sonora. Dpto. de Psicología y ciencias de la comunicación
·         OPS (1996). Modelos y teorías de la comunicación social en Salud.
·         Porrata C, Monterrey P, Martín I (2003). Guías alimentarias para la población Cubana mayor de 2 años de edad. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Dpto. de Nutrición Comunitaria

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